DAREDEVIL'S OWN INTERPRETATION. NOT MATT MURDOCK.


Marcus Alexander De Santa Davenport, actualmente conocido como un director de fotografía y productor de películas aclamadas por el público, no tuvo un inicio tan prometedor como lo es su actualidad.Hijo de Damián De Santa, un fotógrafo quien no pudo vivir de su pasión, y María Davenport, una gerente de una importante agencia de bancos, lugar donde le exigen mucho más de lo que podía ofrecer. Desde niño su infancia fue complicada, pasando de hogar en hogar debido a la situación económica de sus padres. A pesar de las noches duras y la escasa comida, su padre se encargó de darle todo el cariño y afecto que un padre debería darle a su hijo. Su madre, por otro lado, se preocupaba más por sostener a la familia, a veces siendo demasiado estricta o indiferente.Desde pequeño su padre le inculcó el gusto por el arte, el apreciar los detalles que no cualquiera podría ver. Gracias a él obtuvo su primera cámara. A unque anticuada, bastó para que pudiese explorar el mundo una fotografía a la vez.A medida que Marcus crece, los problemas en su casa también lo hacen. Su padre enferma, y ante la falta económica que su madre no puede manejar, Damián fallece. María ahora tiene que lidiar con un hijo, un departamento el cual costear y el estrés que nunca se va.A la edad de 16 años Marcus y María discuten; en mitad de la ira, ella saca el tema de su padre, culpándolo por haberse dedicado a un oficio tan mediocre como el del arte. Estas palabras se quedan grabadas en el chico, afectándolo. En un momento, decide huir de casa, con nada más que algunos ahorros que tiene, unas cuantas mudas de ropa y la vieja cámara de su padre.Aralis era una ciudad que Marcus había escuchado algunas veces, conocida por cumplir el sueño de quienes se aventuraban en ella. Sin muchas opciones más, decide embarcarse a esta ciudad. Las primeras noches lo marcaron de por vida, con apenas un techo donde dormir, o a veces ni eso. Tuvo que aguantar en ese estado hasta que pudo conseguir un trabajo simple, a la vez de terminar sus estudios.
Para mantenerse a flote en esta ciudad, conoció a Vito Medicci, un empresario el cual necesitaba de un fotógrafo para promocionar unos proyectos. Marcus, emocionado, no quiso desperdiciar la oportunidad. Las primeras sesiones fueron buenas y la paga lo dejó asombrado e ilusionado. Cada vez los pedidos de Vito se hacían más raros y fuera de lugar, mostrando vandalismo y armas de fuego en situaciones comprometedoras. Cuando Marcus escucha que se trata de una mafia en ascenso, decide alejarse. Vito nota esta jugada y, ante todo pronóstico, decide dejarlo ir. Marcus empieza a crecer y a entrenar para evitar que él lo encuentre desprevenido. Porta una máscara oscura para evitar que lo reconozcan tan fácilmente.
Poco tiempo antes de desligarse de Vito, conoce a una chica, Lizeth, quien termina siendo un punto importante en la vida de Marcus. Se cruzan por casualidad y en poco tiempo logran conectar. Lizeth le muestra un aspecto de la vida gentil y desinteresado a Marcus, aspectos que él no había considerado desde hace años. Sus palabras y mentalidad le hacen cambiar para bien. Son felices por un tiempo, hasta que ocurre una tragedia.
Lizeth estudia medicina, la iban a premiar por un descubrimiento importante. En mitad de la premiación, en su laboratorio algo sale mal. Marcus se entera tarde, y le es imposible llegar a tiempo. Cinco cuadras a la redonda reducidas a escombros y, en medio de todo, estaba ella. Ahora tiene que vivir sabiendo que perdió la mitad de su corazón, con la incertidumbre de si fue realmente un accidente o algo provocado por Vito.
Tiempo después, en una noche cualquiera, Marcus presencia un acto de vandalismo a una madre y su hijo. Él decide intervenir y ayudarlos, momento donde decide cambiar y querer ayudar a otras personas de la misma manera, como un héroe. Después de hablar con una demonio y de firmar un contrato con la misma, se convierte en un vigilante, a costa de perder su vista y el gusto por tomar fotografías.
Marcus se encuentra en New York, lejos de Aralis, donde intenta seguir los pasos de Vito y su mafia, conocida actualmente como GodHand. Además de arreglar los conflictos que lleva después de meterse en una ciudad que, como él, alberga vigilantes y superhéroes. Personas especiales como él, o incluso más poderosas, y el rechazo que le genera saber que hay más locos como él arriesgando su vida por andar en mallas por encima de la ley.

No es un ser poderoso ni inteligente más allá de la media. El trato que hizo con Belgefor aumentó sus capacidades físicas a cambio de su vista.
⁍ Ecolocalización: Aunque sus ojos no perciben la luz, el mundo no es oscuro para él. Cada sonido que emite regresa cargado de forma, distancia y movimiento, dibujando el entorno en su mente como un mapa vivo. No ve colores ni rostros, pero percibe la verdad cruda de las cosas, lo que se mueve, lo que acecha y lo que intenta esconderse.⁍ Capacidad física: El demonio le otorgó fuerza, reflejos y agilidad sobrehumanos. Marcus aún desconoce sus propias capacidades por miedo a lastimar de más a quien le toque enfrentarse. Ha logrado romper concreto sin problemas, aunque su resistencia no ha cambiado mucho. Los golpes y cortes para él siguen siendo mortales.⁍ Equipamiento: No lleva mucho arsenal con él, se confía en gran medida en sus reflejos y agilidad. Lleva consigo un par de bastones modificados con un gancho en ellos, lo que le permite columpiarse por la ciudad a gran velocidad. Estos bastones pueden usarse como armas no letales, además de juntarse por el gancho para usarlos como nunchakus o unirse para formar un bastón largo. Su traje es de kevlar a prueba de balas, pero no indestructible.⁍ Sentidos mejorados: A pesar de la pérdida de la vista, el olfato, el gusto, el tacto y otros sentidos se han amplificado en gran medida, permitiéndole detectar múltiples cosas, seguir rastros o encontrar personas, además de percibir detalles que nadie más podría. Es difícil sorprenderlo.

Aralis, más que una ciudad, es una entidad misma. Un lugar que promete más de lo que da. Como Marcus, muchas personas vienen a esta ciudad con la idea de progresar y salir adelante, conocer gente y sacar la mejor versión de ellos mismos. Muchos chocan con la realidad de la ciudad, es una bestia que no teme engullir a quienes no sepan moverse en las calles.
Por fuera parece la típica ciudad moderna y con un estilo gótico; en realidad, alberga imposibilidades que la ciencia no puede explicar y que la gente hace pasar por paranoia o leyendas urbanas.Quienes han vivido en Aralis el tiempo suficiente saben que no es solo una ciudad, sino una jaula con reglas propias. Hay personas que desaparecen sin dejar rastro, edificios que algunos recuerdan y otros no, sombras que parecen moverse solas. Hay quienes aseguran que la ciudad elige a sus habitantes y que, una vez que entras en su red, jamás podrás salir realmente.
La ciudad se divide en su inmensidad por sectores. El más popular de ellos, conocido como El Vertedero, lugar donde las leyendas urbanas más conocidas nacen. Este lugar es conocido por contener todo lo sobrenatural que la gente desconoce. Quienes han pasado por sus calles afirman toparse con brujas, seres de otros mundos, demonios y bestias.
El Distrito Zombrío es la zona más tranquila de la ciudad, aunque la corrupción y la delincuencia siguen presentes, es conocido por albergar a la mayoría de habitantes y tener precios de renta relativamente bajos. Marcus habitó aquí por años antes de descubrir las verdades de la ciudad.
New Aralis es la zona más moderna de la ciudad, lugar donde las megacorporaciones dominan las calles con anuncios y propaganda de sus nuevos productos, siendo esto una fachada para realizar sus investigaciones, negando todo límite moral con el fin de crear e innovar.

Vito Medicci era un hombre de negocios, el cual, al ver el potencial que la ciudad tenía y la ambición que había dentro de sí, decidió meterse en el negocio ilícito del tráfico de armas. Empezó con contrabando simple de armas y drogas. Al ver el potencial mágico y sobrenatural de la ciudad, quiso expandirse. Buscó a Marcus con el fin de atraer gente a su mafia y, cuando lo logró, dejó ir al chico, no sin antes tenerlo vigilado, en caso de que vuelva por venganza o si necesitasen de una mano extra.GodHand se caracteriza por ser impredecible. Sus planes son cada vez mayores, con influencia en cada sector o megacorporación de la ciudad. El uso de magia en su formación los hace un rival duro de enfrentar, mejorando la capacidad física de sus hombres, logrando igualar en ciertos aspectos lo que Marcus ha logrado. Además de ser una organización corrupta y de tener voz en medios de comunicación o en el gobierno.